
CONFITURA DE ARÁNDANOS NEGROS

Me encantan los arándanos, estas perlas negras azuladas, pequeñas de tamaño, carnosas y con una corona en su parte superior. Tienen un sabor realmente especial, es una mezcla de dulce y ácido. Actualmente los arándanos frescos se pueden encontrar en mercados, fruterías y supermercados y su temporada va de junio a diciembre. Gracias a su color nos podemos beneficiar de una sustancia llamada antocianina que destaca principalmente por su poder antioxidante.
Es una fruta muy versátil por lo que se pueden disfrutar tanto a recetas saladas como ensaladas o en recetas dulces como bizcochos, magdalenas, batidos, puddings… o como un snack natural.
Y la receta de hoy es una mermelada saludable por tener poco azúcar y con textura de confitura gracias a las semillas de chía, fuente de omega 3, fibra, calcio y proteínas vegetales.
¡Es una receta facilita, rápida, sin necesidad de cocción, con pocos ingredientes y muuuy saludable, pruébala, estoy segura que te sorprenderá!
Ingredientes
- 150 gr. arándanos frescos
- 1 o 2 dátiles medjool o 1 cucharada sopera de sirope de agave o arce
- 2 cucharadas soperas de semillas de chía
- 1 cucharada sopera de agua mineral
Elaboración
- Introducir los arándanos, los dátiles y el agua en el vaso de la batidora y triturar hasta conseguir que los ingredientes queden bien integrados. Pruébala y si te gusta más dulce añade más dátiles o sirope.
- Añadir las dos cucharadas de chía y mezclar. Tapar y guardar en nevera una noche o 6 horas mínimo para conseguir que las semillas de chía activen su mucílago.
¡Antes de consumir, remover y ya estará lista para disfrutar!